Prevalence and associated factors of polypharmacy in nursing home residents: a cross-sectional study
Saved in:
Cadenas, R., et al., Prevalence and associated factors of polypharmacy in nursing home residents: a cross-sectional study. International Journal of Environmental Research and Public Health, vol. 18, n. 4, 2021, 9 p.
Ref.
604456
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Personas mayores, Residencias, Farmacia, Fármacos, Tratamiento, Evaluación, España
Personas mayores, Residencias, Farmacia, Fármacos, Tratamiento, Evaluación, España
Abstract:
El artículo analiza la prevalencia y los factores asociados a la polifarmacia en 326 residentes de una residencia de mayores de León (España), una de las provincias más envejecidas del país. El estudio, de carácter descriptivo, observacional y transversal, revela que la edad media de los participantes fue 86,8 años, con predominio femenino (63,8 %), y un consumo medio de 7 medicamentos por persona; el 54,9 % presentaba polifarmacia (≥5 fármacos) y el 22,1 % polifarmacia excesiva (≥10 fármacos). Los medicamentos más usados pertenecían a los grupos del sistema cardiovascular (84,4 %), nervioso (82,8 %) y digestivo-metabólico (85,3 %), destacando omeprazol, furosemida y ácido acetilsalicílico como los principios activos más comunes. La polifarmacia se asoció significativamente con hospitalización en el último año (OR=2,0) y contacto reciente con el médico de cabecera (OR=2,23), reflejando una relación entre mayor atención sanitaria y uso intensivo de fármacos. Además, se observó una media de 7,8 patologías por residente, siendo más frecuentes la hipertensión arterial (55,5 %), el deterioro cognitivo (34,1 %) y las fracturas óseas (34 %). Los autores advierten que la polifarmacia aumenta los riesgos de interacciones, efectos adversos, caídas, deterioro cognitivo y mortalidad, e insisten en la necesidad de estrategias de desprescripción racional, seguimiento farmacoterapéutico y formación interdisciplinar del personal sanitario. Concluyen que la polifarmacia constituye un grave problema de salud pública en residencias, estrechamente vinculado al envejecimiento y la multimorbilidad, y recomiendan intervenciones específicas dirigidas a residentes recientemente hospitalizados o con mayor contacto médico, así como la aplicación sistemática de criterios clínicos como Beers y STOPP/START para optimizar la prescripción y promover un uso seguro y racional de medicamentos en la población geriátrica institucionalizada.
El artículo analiza la prevalencia y los factores asociados a la polifarmacia en 326 residentes de una residencia de mayores de León (España), una de las provincias más envejecidas del país. El estudio, de carácter descriptivo, observacional y transversal, revela que la edad media de los participantes fue 86,8 años, con predominio femenino (63,8 %), y un consumo medio de 7 medicamentos por persona; el 54,9 % presentaba polifarmacia (≥5 fármacos) y el 22,1 % polifarmacia excesiva (≥10 fármacos). Los medicamentos más usados pertenecían a los grupos del sistema cardiovascular (84,4 %), nervioso (82,8 %) y digestivo-metabólico (85,3 %), destacando omeprazol, furosemida y ácido acetilsalicílico como los principios activos más comunes. La polifarmacia se asoció significativamente con hospitalización en el último año (OR=2,0) y contacto reciente con el médico de cabecera (OR=2,23), reflejando una relación entre mayor atención sanitaria y uso intensivo de fármacos. Además, se observó una media de 7,8 patologías por residente, siendo más frecuentes la hipertensión arterial (55,5 %), el deterioro cognitivo (34,1 %) y las fracturas óseas (34 %). Los autores advierten que la polifarmacia aumenta los riesgos de interacciones, efectos adversos, caídas, deterioro cognitivo y mortalidad, e insisten en la necesidad de estrategias de desprescripción racional, seguimiento farmacoterapéutico y formación interdisciplinar del personal sanitario. Concluyen que la polifarmacia constituye un grave problema de salud pública en residencias, estrechamente vinculado al envejecimiento y la multimorbilidad, y recomiendan intervenciones específicas dirigidas a residentes recientemente hospitalizados o con mayor contacto médico, así como la aplicación sistemática de criterios clínicos como Beers y STOPP/START para optimizar la prescripción y promover un uso seguro y racional de medicamentos en la población geriátrica institucionalizada.