Improving educational outcomes for disadvantaged children
Saved in:
Davies, G., Improving educational outcomes for disadvantaged children. Londres, National Audit Office, 2024, 59 p.
Ref.
603898
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Infancia, Desigualdad social, Pobreza, Escuela, Educación, Rendimiento escolar, Evaluación, Reino Unido
Infancia, Desigualdad social, Pobreza, Escuela, Educación, Rendimiento escolar, Evaluación, Reino Unido
Abstract:
El informe del National Audit Office examina cómo el Departamento de Educación ha intentado mejorar los resultados escolares de los niños y niñas desfavorecidas en Inglaterra. Aunque en la última década se habían logrado algunos avances en la reducción de la brecha de rendimiento, el progreso se estancó antes de la pandemia y desde entonces la desigualdad ha vuelto a crecer, especialmente en secundaria. El gobierno ha destinado grandes sumas a intervenciones como la prima por alumno y programas de tutoría, pero carece de una estrategia coherente que permita evaluar con claridad qué funciona, cuánto se gasta realmente y cómo deberían repartirse los recursos entre la educación temprana y la escolar. Persisten además problemas estructurales, como la dificultad de atraer y retener profesores en zonas desfavorecidas y las tasas más altas de ausentismo entre este alumnado. El informe concluye que, pese a la inversión y a los múltiples programas en marcha, el Departamento no ha logrado aún garantizar que la financiación ofrezca valor por dinero ni que se traduzca en mejoras sostenidas para quienes más lo necesitan.
El informe del National Audit Office examina cómo el Departamento de Educación ha intentado mejorar los resultados escolares de los niños y niñas desfavorecidas en Inglaterra. Aunque en la última década se habían logrado algunos avances en la reducción de la brecha de rendimiento, el progreso se estancó antes de la pandemia y desde entonces la desigualdad ha vuelto a crecer, especialmente en secundaria. El gobierno ha destinado grandes sumas a intervenciones como la prima por alumno y programas de tutoría, pero carece de una estrategia coherente que permita evaluar con claridad qué funciona, cuánto se gasta realmente y cómo deberían repartirse los recursos entre la educación temprana y la escolar. Persisten además problemas estructurales, como la dificultad de atraer y retener profesores en zonas desfavorecidas y las tasas más altas de ausentismo entre este alumnado. El informe concluye que, pese a la inversión y a los múltiples programas en marcha, el Departamento no ha logrado aún garantizar que la financiación ofrezca valor por dinero ni que se traduzca en mejoras sostenidas para quienes más lo necesitan.