La perspectiva relacional del proceso fisioterápico en un marco ético compartido: la transición de paciente a agente en una mutua de accidentes de trabajo. En: Reflexiones éticas desde el ámbito sociosanitario
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Arriaga, I., La perspectiva relacional del proceso fisioterápico en un marco ético compartido: la transición de paciente a agente en una mutua de accidentes de trabajo. En: Reflexiones éticas desde el ámbito sociosanitario. Leioa, Universidad del País Vasco, 2021, p. 31-46.
Ref.
563252
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Mutualidades, Fisioterapia, Rehabilitación, Accidentes de trabajo, Relación médico enfermo, Fisioterapeuta, Competencias, Ética, Emociones, Efectos, Calidad de la atención, Evolución, España
Mutualidades, Fisioterapia, Rehabilitación, Accidentes de trabajo, Relación médico enfermo, Fisioterapeuta, Competencias, Ética, Emociones, Efectos, Calidad de la atención, Evolución, España
Abstract:
El proceso fisioterápico, cuya misión consiste en la máxima recuperación funcional y en el menor tiempo posible, es el momento donde emergen inevitables intercambios emocionales, paciente-profesional. Poder gestionar dichas emociones y sentimientos de las/os pacientes y, por lo tanto, considerarlas como personas, y no solo como meras estructuras musculo-esqueléticas, es fundamental. En el contexto de una Mutua de Accidentes de Trabajo, para que las personas atendidas sean agentes, dueñas/os de su propio proceso de rehabilitación, es necesario que el colectivo fisioterapeuta disponga, además de un adecuado conocimiento científico-técnico, de capacidad de reflexión ética y de competencias emocionales. Por medio de entrevistas en profundidad a fisioterapeutas y personas pacientes, se ha podido identificar que las competencias emocionales y los factores contextuales, tanto de los procesos organizativos como de los operativos, influyen en la relación fisioterápica. Un hallazgo significativo ha sido la necesidad de gestionar la triada relacional que se establece entre fisioterapeuta, paciente y médico rehabilitador. Se señala como elemento básico para dicha gestión, contar con un marco ético compartido para las decisiones prácticas cotidianas.
El proceso fisioterápico, cuya misión consiste en la máxima recuperación funcional y en el menor tiempo posible, es el momento donde emergen inevitables intercambios emocionales, paciente-profesional. Poder gestionar dichas emociones y sentimientos de las/os pacientes y, por lo tanto, considerarlas como personas, y no solo como meras estructuras musculo-esqueléticas, es fundamental. En el contexto de una Mutua de Accidentes de Trabajo, para que las personas atendidas sean agentes, dueñas/os de su propio proceso de rehabilitación, es necesario que el colectivo fisioterapeuta disponga, además de un adecuado conocimiento científico-técnico, de capacidad de reflexión ética y de competencias emocionales. Por medio de entrevistas en profundidad a fisioterapeutas y personas pacientes, se ha podido identificar que las competencias emocionales y los factores contextuales, tanto de los procesos organizativos como de los operativos, influyen en la relación fisioterápica. Un hallazgo significativo ha sido la necesidad de gestionar la triada relacional que se establece entre fisioterapeuta, paciente y médico rehabilitador. Se señala como elemento básico para dicha gestión, contar con un marco ético compartido para las decisiones prácticas cotidianas.