Desigualtat socioeconòmica i salut mental: la proposta d'una renda bàsica per a protegir i promoure la salut mental
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Raventós, S., Desigualtat socioeconòmica i salut mental: la proposta d'una renda bàsica per a protegir i promoure la salut mental. Bellaterra, Universitat Autònoma de Barcelona, 2015, 310 p.
Ref.
512451
Localização:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Enfermedades mentales, Salud mental, Enfermos, Pobreza, Desigualdad social, Prestaciones económicas, Renta de garantía de ingresos, Intervención social, Salud, Enfermedad, Recomendaciones, Cataluña, España, Panorama internacional
Enfermedades mentales, Salud mental, Enfermos, Pobreza, Desigualdad social, Prestaciones económicas, Renta de garantía de ingresos, Intervención social, Salud, Enfermedad, Recomendaciones, Cataluña, España, Panorama internacional
Resumo:
En esta tesis doctoral en Sociología, Sergi Raventós se propone examinar en qué medida y de qué manera las políticas sociales, y en especial, la renta básica, pueden contribuir a prevenir el deterioro de la salud mental. La primera parte del estudio analiza la relación entre desigualdades socioeconómicas y salud. La literatura sobre la materia pone de manifiesto la existencia de dos paradigmas explicativos, que el autor considera complementarios: el que enfatiza la influencia del estatus social en la salud (teoría psicosocial) y el que sostiene que las desigualdades sociales en salud son producto de la estructura socioeconómica (teoría neomaterialista).<br><br>En la segunda parte de la investigación, Raventós revisa las políticas implementadas para reducir las desigualdades sociales en salud y las orientadas a la salud mental, que están vinculadas entre sí. El autor constata que las desigualdades en salud están bien documentadas y que se conocen los mecanismos mediante los que actúan, pero que todo ese conocimiento apenas se está aplicando a la práctica. El enfoque preventivo, señala, se introdujo en las políticas de salud mental hace sólo tres décadas y, según la propia Organización Mundial de la Salud, los recursos destinados a esta línea de actuación están lejos de cubrir las necesidades. La reciente crisis económica y el recorte del gasto público, además, se han cebado en este ámbito, por lo que Raventós prevé un notorio deterioro de la salud mental durante los próximos años. En este contexto, el investigador defiende el papel que la renta básica universal e incondicionada puede jugar en la prevención de las enfermedades mentales, y lo hace con tres argumentos: la seguridad económica que proporciona reduciría el desgaste psíquico derivado de las situaciones de precariedad; disminuiría la dependencia material, facilitando el cambio de trabajo ante condiciones laborales deficientes; y, por último, aumentaría la capacidad negociadora de la clase trabajadora.
En esta tesis doctoral en Sociología, Sergi Raventós se propone examinar en qué medida y de qué manera las políticas sociales, y en especial, la renta básica, pueden contribuir a prevenir el deterioro de la salud mental. La primera parte del estudio analiza la relación entre desigualdades socioeconómicas y salud. La literatura sobre la materia pone de manifiesto la existencia de dos paradigmas explicativos, que el autor considera complementarios: el que enfatiza la influencia del estatus social en la salud (teoría psicosocial) y el que sostiene que las desigualdades sociales en salud son producto de la estructura socioeconómica (teoría neomaterialista).<br><br>En la segunda parte de la investigación, Raventós revisa las políticas implementadas para reducir las desigualdades sociales en salud y las orientadas a la salud mental, que están vinculadas entre sí. El autor constata que las desigualdades en salud están bien documentadas y que se conocen los mecanismos mediante los que actúan, pero que todo ese conocimiento apenas se está aplicando a la práctica. El enfoque preventivo, señala, se introdujo en las políticas de salud mental hace sólo tres décadas y, según la propia Organización Mundial de la Salud, los recursos destinados a esta línea de actuación están lejos de cubrir las necesidades. La reciente crisis económica y el recorte del gasto público, además, se han cebado en este ámbito, por lo que Raventós prevé un notorio deterioro de la salud mental durante los próximos años. En este contexto, el investigador defiende el papel que la renta básica universal e incondicionada puede jugar en la prevención de las enfermedades mentales, y lo hace con tres argumentos: la seguridad económica que proporciona reduciría el desgaste psíquico derivado de las situaciones de precariedad; disminuiría la dependencia material, facilitando el cambio de trabajo ante condiciones laborales deficientes; y, por último, aumentaría la capacidad negociadora de la clase trabajadora.