La CNSE aplaude la incorporación en el nuevo DRAE de términos relacionados con las personas sordas

Kaydedildi:
La CNSE aplaude la incorporación en el nuevo DRAE de términos relacionados con las personas sordas. Servimedia, (17 octubre de 2014).
Ref. 494233
Özet:
La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) manifestó hoy su satisfacción por la incorporación de palabras y acepciones relacionadas con las personas sordas en la XXIII edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), presentado en la sede de la Real Academia de la Lengua. <br /><br />El nuevo diccionario incluye el abecedario dactilológico, además de términos como signar (comunicar o expresar algo mediante lengua de signos o de señas), signoguía (dispositivo electrónico portátil de uso individual destinado a las personas sordas, que, a través de vídeos en lengua de signos y subtitulado, proporciona información en la visita a una exposición, paseos turísticos, etc.), sordociego y sordoceguera . <br /><br />Además, en entradas como lengua , el DRAE hace referencia por primera vez a la lengua de signos. En signo lingüístico suma una nueva acepción (configuración ejecutada con una o dos manos propia de la lengua de las personas sordas o sordociegas) y amplía el significado de palabra incluyendo en su definición el término signo (configuración ejecutada con las manos). <br /><br />La CNSE felicitó a la RAE y elogió la labor de asesoramiento desarrollada por el Centro Nacional de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos (CNLSE), centro de titularidad pública referente en materia de normalización, promoción y difusión de la lengua de signos española, por contribuir a visibilizar y promocionar esta lengua a través de un documento de consulta con tanta trascendencia como el DRAE. <br /><br />Asimismo, la CNSE solicita que se omitan cuanto antes palabras como sordomudez y sordomudo , por tratarse de términos peyorativos e incorrectos que de hecho "resultan molestos para las personas sordas". En este sentido, la entidad aclara que "ambos términos responden a ideas preconcebidas que no se ajustan a la realidad de este colectivo", ya que la discapacidad auditiva no está asociada a ningún trastorno que prive físicamente a una persona de la facultad de hablar.