La toxina botulínica tipo A es el único tratamiento probadamente efectivo para reducir la espasticidad localizada en niños con parálisis cerebral
Saved in:
Ramos, J., Cuestas, E., La toxina botulínica tipo A es el único tratamiento probadamente efectivo para reducir la espasticidad localizada en niños con parálisis cerebral. Evidencias en Pediatría, Vol. 6, no. 2 (2010), p. 3.
Ref.
199669
Location:
SIIS R.1916 Archivo
Palabras clave:
Discapacidad, Efectos, Espasticidad, Fármacos, Infancia, Literatura científica, Parálisis cerebral, Resultados, Tratamiento médico
Discapacidad, Efectos, Espasticidad, Fármacos, Infancia, Literatura científica, Parálisis cerebral, Resultados, Tratamiento médico
Abstract:
Objetivo: evaluar la evidencia publicada sobre la eficacia y seguridad del tratamiento farmacológico de la espasticidad en niños con parálisis cerebral. Resultados principales: para el tratamiento de la espasticidad localizada o segmentaria, la toxina botulínica tipo A se ha establecido como un tratamiento eficaz para reducir la espasticidad en las extremidades superiores e inferiores. Hay pruebas contradictorias con respecto a la mejoría funcional. La toxina botulínica tipo A resultó ser generalmente segura en niños con PC, sin embargo la Food and Drugs Administration está investigando actualmente casos aislados de debilidad generalizada con pobres resultados. No hay estudios disponibles que cumplieran con los criterios establecidos para el uso de fenol, alcohol, o inyecciones de toxina botulínica tipo B. Para la espasticidadgeneralizada, el diazepam es probablemente eficaz para reducir, a corto plazo, la espasticidad, pero no hay datos suficientes sobre su capacidad para obtener una mejoría funcional. La tizanidina es posiblemente eficaz (existe un único estudio con limitaciones metodológicas), pero no hay datos suficientes para decidir si se obtiene una mejoría funcional y su perfil de efectos secundarios. Tampoco hubo datos suficientes sobre el uso de dantroleno, baclofeno oral y baclofeno intratecal, y en éstos se informa toxicidad frecuentemente. Conclusión: la toxina botulínica tipo A es eficaz y segura para reducir la espasticidad localizada o segmentaria, si bien la evidencia no es concluyente en cuanto a la mejoría funcional que puede obtenerse. No hay datos suficientes para aconsejar/desaconsejarel uso de fenol, alcohol o toxina botulínica tipo B. Para el tratamiento de la espasticidad generalizada, debe considerarse el empleo de diazepam (sólo a corto plazo) y puede considerarse la tizanidina. Para estos dos fármacos, la evidencia tampoco es concluyente en cuanto a la mejoría funcional obtenida. No hay datos suficientes para utilizar el dantroleno o el baclofeno (tanto oral como intratecal).
Objetivo: evaluar la evidencia publicada sobre la eficacia y seguridad del tratamiento farmacológico de la espasticidad en niños con parálisis cerebral. Resultados principales: para el tratamiento de la espasticidad localizada o segmentaria, la toxina botulínica tipo A se ha establecido como un tratamiento eficaz para reducir la espasticidad en las extremidades superiores e inferiores. Hay pruebas contradictorias con respecto a la mejoría funcional. La toxina botulínica tipo A resultó ser generalmente segura en niños con PC, sin embargo la Food and Drugs Administration está investigando actualmente casos aislados de debilidad generalizada con pobres resultados. No hay estudios disponibles que cumplieran con los criterios establecidos para el uso de fenol, alcohol, o inyecciones de toxina botulínica tipo B. Para la espasticidadgeneralizada, el diazepam es probablemente eficaz para reducir, a corto plazo, la espasticidad, pero no hay datos suficientes sobre su capacidad para obtener una mejoría funcional. La tizanidina es posiblemente eficaz (existe un único estudio con limitaciones metodológicas), pero no hay datos suficientes para decidir si se obtiene una mejoría funcional y su perfil de efectos secundarios. Tampoco hubo datos suficientes sobre el uso de dantroleno, baclofeno oral y baclofeno intratecal, y en éstos se informa toxicidad frecuentemente. Conclusión: la toxina botulínica tipo A es eficaz y segura para reducir la espasticidad localizada o segmentaria, si bien la evidencia no es concluyente en cuanto a la mejoría funcional que puede obtenerse. No hay datos suficientes para aconsejar/desaconsejarel uso de fenol, alcohol o toxina botulínica tipo B. Para el tratamiento de la espasticidad generalizada, debe considerarse el empleo de diazepam (sólo a corto plazo) y puede considerarse la tizanidina. Para estos dos fármacos, la evidencia tampoco es concluyente en cuanto a la mejoría funcional obtenida. No hay datos suficientes para utilizar el dantroleno o el baclofeno (tanto oral como intratecal).
Be the first to leave a comment!